El presidente mexicano expresó su indulgencia con el régimen chavista al aclarar que su gobierno está siempre “en condiciones de ayudar a la realización de un diálogo”.

El mandatario expresó este martes en su conferencia de las 7 de la mañana –ya toda una institución en la política mexicana- su posición con respecto al uso del diálogo como instrumento para buscar solución a la situación venezolana:

“México siempre estará en condiciones de ayudar a la realización de un dialogo. Para conseguir la paz en cualquier nación, están abiertas las puertas de nuestro territorio para que se dialogue.”

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México

Antes de pensar en la situación que esto conlleva al país anfitrión y la posible mediación, según López Obrador, de Uruguay, o del propio Papa Francisco, hay que resaltar primero ¿cuáles han sido los motivos de esta decisión del Presidente de la Nación mexicana?

Desde el día 23 de enero, en que el diputado y presidente de la Asamblea Juan Guaidó se autoproclamó presidente encargado de Venezuela, todos los países latinoamericanos, excluyendo a los miembros del protocolo de Sao Paulo y el socialismo del Siglo XXI, lo han reconocido en el carácter de supremo mandatario, en el proceso de transición “democrática” que durante tanto tiempo se ha esperado en el país caribeño. Fue evidente desde un inicio las enormes prospectivas que los Estados Unidos de América han depositado en este diputado opositor que sin una carrera política sobresaliente, ni mayores logros en su actividad política nacional se ha convertido en el joven estrella de la nación.

En este punto, y con el reconocimiento aún vigente al presidente de facto Nicolás Maduro Moros por parte de la Federación Rusa y de la República Popular China, la situación se coloca no solo para  ser muy difícil  ceder terreno en ambos bandos; sino para eternizarse hasta llevar al límite a una población afligida por la sombra del comunismo anunciado, ya denunciado desde hace casi 150 años por S.S. León XIII como “mortal enfermedad que se infiltra por las articulaciones más íntimas de la sociedad humana, poniéndola en peligro de muerte” (1).

Aun cuando la eficacia del diálogo como solución real a conflictos internacionales es decididamente cuestionable, el presidente mexicano ha dicho que no descarta el que México sea el escenario propicio para posibles pláticas en busqueda de un presunto apaciguamiento de la cuestión venezolana. López Obrador propone una mesa de diálogo entre las partes en suelo mexicano. Explicó desde su conferencia en el palacio Nacional que, de configurarse esta, estarían invitados como mediadores las Naciones Unidas (ONU), Uruguay, que se ha mantenido al margen del conflicto, o inclusive el Santo Padre.

Finalmente llamó, como en otras reiteradas ocasiones, a no politizar la ayuda humanitaria a Venezuela y a actuar por medios internacionales como la cruz roja y la ONU, rechazando la posibilidad de intervenciones extranjeras en el país para solventar la situación.


(1) S.S. LEÓN XIII (1878), Quod Apostolici Muneris, n.1


¡Clic aquí para solicitar nuestros artículos por WhatsApp! 

DEJE UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre aquí por favor