Desconcierto y rechazo por parte de gran cantidad de católicos entre los que destaca el Cnal. Zen, quien llama traidor al Cnal. Parolín

La Santa Sede y la República Popular China han firmado un acuerdo sobre el nombramiento de obispos, por otro lado, el Papa ha levantado la excomunión a ocho obispos fieles al gobierno.

“La esperanza compartida es que este acuerdo puede favorecer un proceso de diálogo institucional fructífero y progresista y puede contribuir a la vida de la Iglesia Católica en China, al bien común del pueblo chino y a la paz en el mundo”, menciona la Santa Sede.

El acuerdo fue firmado por Wang Chao, en representación del gobierno chino y Mons. Antoine Camilleri por parte del Vaticano. En el mismo, la Santa Sede ha levantado la excomunión a ocho obispos chinos ordenados sin mandato pontificio y fieles al gobierno de Pekín.

El Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular de China, lanzado por el Boletín Informativo de la Oficina de Prensa de la Santa Sede menciona:

«En el marco de los contactos entre la Santa Sede y la República Popular de China, que están en curso desde hace  tiempo para tratar cuestiones eclesiales de interés común y promover ulteriores relaciones de entendimiento, hoy, 22 de septiembre de 2018, se ha celebrado una reunión en Beijing entre Mons. Antoine Camilleri, Subsecretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, y S.E. el  Sr. Wang Chao, Viceministro de Asuntos Exteriores de la República Popular de China,  respectivamente Jefes de las delegaciones vaticana y china.

En el contexto de esta reunión, ambos representantes firmaron un Acuerdo Provisional sobre el nombramiento de los obispos. El Acuerdo es fruto de un acercamiento gradual y recíproco, se estipula después de un largo proceso de delicadas negociaciones y prevé evaluaciones periódicas sobre su implementación. Trata del nombramiento de los obispos, una cuestión de gran importancia para la vida de la Iglesia, y crea las condiciones para una colaboración más amplia a nivel bilateral.

Los obispos nombrados por el Gobierno Chino son: S.E. Mons. Joseph  Guo Jincai, S.E. Mons. Joseph  Huang Bingzhang, S.E. Mons. Paul Lei Shiyin, S.E. Mons. Joseph  Liu Xinhong, S.E. Mons. Joseph  Ma Yinglin, S.E. Mons. Joseph  Yue Fusheng, S.E. Mons. Vincent Zhan Silu y S.E. Mons. Anthony Tu Shihua, O.F.M. (fallecido el 4 de enero de 2017, habiendo expresado antes de morir su deseo de reconciliarse con la Sede Apostólica). Todos ellos fueron admitidos, en plena comunión eclesial con el Vaticano.

Siguiendo la política de acercamiento, el portavoz Vaticano, Greg Burke dijo: «que el acuerdo permitirá a los católicos chinos tener obispos que estén en comunión con Roma, pero al mismo tiempo reconocidos por las autoridades chinas».

«Este no es el final de un proceso. Es el comienzo. Ha consistido el diálogo, en la escucha paciente por ambas partes, incluso cuando las personas parten desde puntos de vista muy diferentes».

El Cardenal Zen acusa al Cardenal Parolín de traición

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obispo emérito de Hong Kong, Card. Joseph Zen

Según informó esta semana un periódico estatal chino, el Vaticano puede enviar una delegación a China antes de fin de mes. Si el encuentro va bien, ambos estados podrían llegar a un acuerdo sobre el nombramiento de obispos. 

El cardenal Zen cree que ambas partes están haciendo un «pacto secreto», aunque reconoció que no tiene conexión con el Vaticano y que está «completamente en la oscuridad».

«Están entregando el rebaño en la boca de los lobos. Es una traición increíble», dijo.

Describió a Parolin, Secretario de Estado Vaticano, como alguien que desprecia a los héroes en la fe. «Debería renunciar», dijo Zen en su casa en una ladera boscosa en la isla de Hong Kong.

«No creo que tenga fe. És solo un buen diplomático en un sentido muy secular y mundano», añadió. Y advirtió «Las consecuencias serán trágicas y duraderas, no solo para la iglesia en China, sino para toda la Iglesia porque dañan su credibilidad. Tal vez  por eso podrían mantener el acuerdo en secreto».

Zen, que golpeaba la mesa con los nudillos para recalcar sus palabras, no ha pedido que el papa Francisco renuncie por esta razón: «No saldré a luchar contra el Santo Padre. No cruzaré esa línea». El Vaticano no ha querido comentar las declaraciones del cardenal chino.

¿Un acuerdo provicional?

En relación a la firma del acuerdo provisional firmado hace dos días entre China y la Santa Sede, referido al nombramiento de obispos, el obispo emérito de Hong Kong, Card. Joseph Zen, hizo llegar a AsiaNews la siguiente declaración:

El tan aguardado comunicado de la Santa Sede es una obra maestra de creatividad en lo que respecta a decir nada con muchas palabras.

Dice que el acuerdo es provisional, sin decir por cuánto tiempo será válido el mismo; dice que éste prevé evaluaciones periódicas, sin decir cuándo vencerá el primer plazo para ello.

Por otra parte, de cualquier acuerdo se puede decir que es provisional, en tanto una de las partes siempre puede alegar una razón para solicitar una modificación o incluso una anulación del acuerdo.

Pero lo importante es que si nadie pide modificar o anular el acuerdo, éste, aun siendo provisional, es un acuerdo en vigor. La palabra «provisional» no dice nada.

«El acuerdo trata del nombramiento de Obispos». La Santa Sede ha dicho tantas veces esto, y desde hace tanto tiempo. Entonces, ¿cuál es el resultado de tantos esfuerzos? ¿Cuál es la respuesta a nuestra larga espera? ¡No se dice nada! ¿Es secreto?!

Todo el comunicado se reduce a estas palabras: «Se ha firmado un acuerdo entre la Santa Sede y la República Popular de China en relación al nombramiento de Obispos». Todo los demás son palabras sin sentido.

Entonces ¿cuál es el mensaje que la Santa Sede pretende mandar a los fieles de China, con este comunicado? «Tengan confianza en nosotros, acepten lo que hemos decidido» (?).

Además, ¿qué irá a decir el gobierno a los católicos, en China? «Obedézcannos, la Santa Sede ya está de acuerdo con nosotros» (?).

¿Aceptar y obedecer sin saber qué se debe aceptar, y en qué se ha de obedecer? ¿Una obediencia «tamquam cadaver», para usar el idioma de San Ignacio?

Estamos particularmente preocupados por saber: «el nombramiento de Obispos», ¿incluye asimismo la legitimación de siete? ¿Incluye también el re-nombramiento de los Obispos de la Comunidad «clandestina», presentados esta vez por el Gobierno? Y a aquellos que no acepten tal re-nombramiento, ¿no les queda más que estar agradecidos al gobierno por reconocerlos finalmente como Obispos Eméritos?

El mayor problema es el comunismo

La Asociación Patriótica Católica China reafirma su fidelidad al Partido Comunista tras su acuerdo con Roma

A las pocas horas de hacerse público el acuerdo entre la Santa Sede y la dictadura china para el nombramiento de obispos. la web de la Asociación Patriótica Católica China (ésa es su denominación oficial, aunque en la web figura como «Iglesia Católica en China») ha publicado un comunicado de un portavoz de dicha entidad, en el que afirma:

«Me complace escuchar que China y el Vaticano han firmado un acuerdo temporal sobre el nombramiento de obispos. La Asociación Patriótica Católica de China y la Conferencia de Obispos Católicos de China lo apoyan sinceramente».

El segundo párrafo de la declaración deja bien claro a quiénes son fieles los miembros de esa institución: 

«La Iglesia Católica China ama profundamente a su madre patria. Nos adherimos a la magnífica tradición de patriotismo y amor a la religión, nos adherimos al principio de la iglesia independiente y autogobernante, mantendremos la dirección de la chinoización, nos adherimos al camino de la adaptación a la sociedad socialista y bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, trabajaremos con la gente de todas las nacionalidades en el país para dar cuenta de la grandeza de la nación china».

La declaración también afirma lo siguiente:

«La Iglesia Católica China comparte las mismas creencias que las Iglesias Católicas del mundo. Estamos dispuestos a llevar a cabo intercambios amistosos con otras iglesias católicas sobre la base de la independencia, el respeto mutuo, la igualdad y la amistad».

Y añaden:

«Esperamos sinceramente que las relaciones entre China y el Vaticano continúen mejorando».

Es bueno recordar que el comunismo está más que condenado por la Iglesia de forma tal que ningún Papa podría reivindicarla, siendo esta ideología intrínsecamente contraria a nuestra doctrina. 

En la Encíclica “Quod Apostolici Muneris”, de León XIII, se definía al comunismo marxista como una “mortal enfermedad que se infiltra por las articulaciones más íntimas de la sociedad humana, poniéndola en peligro de muerte”.

El Papa Pío XI en la Encíclica “Divini Redemptoris” definió al comunismo marxista como intrínsecamente perverso, y no se puede admitir que colaboren con el comunismo, en terreno alguno, los que quieran salvar de la ruina la civilización cristiana”.

En el mismo documento, el Papa Pío XI denuncia que se realiza en favor del comunismo “una propaganda realmente diabólica como el mundo tal vez nunca ha conocido”Esa propaganda echa mano no sólo de la mentira sino también de la simulación, del trabajo de zapa y hasta de la introducción de Caballos de Troya ideológicos. Así, por ejemplo, los revolucionarios, “con diversos nombres que carecen de todo significado comunista, fundan asociaciones y publican periódicos cuya única finalidad es la de hacer posible la penetración de sus ideas en medios sociales que de otro modo no les serían fácilmente accesibles”. 

De igual forma el Papa Pío XII autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. Antes de excomulgar a los comunistas, Pío XII había señalado en su correspondencia con el presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt el peligro que la Iglesia veía en la expansión de la Unión Soviética, y había combatido su ideología. Después de la guerra, el Santo Oficio condenó el comunismo marxista el 1 de julio de 1949 y excomulgó a sus seguidores. En la misma línea insistió en el deber de los cristianos de dar su voto a personas de segura fe católica.


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Editorial Traditio Invicta

Somos fieles católicos cuya militancia gira en torno a la instauración del Reinado Social de Cristo, o sea la civilización cristiana, austera y jerárquica, fundamentalmente sacral, antiigualitaria y antiliberal. Tal como lo manda nuestra Santa Iglesia.

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